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viernes, 19 de diciembre de 2025

Discurso de Doris Moromisato durante la ceremonia de otorgamiento de Personalidad Meritoria de la Cultura

Foto: Asociación Peruano Japonesa / Jaime Takuma


Buenas noches a todos y todas.

Señor Ministro de Cultura, Alfredo Luna Briceño. Señor presidente de la Asociación Peruano Japonesa, Jorge Igei. Señora Agregada Cultural de la Embajada de Japón, Kanae Seino. Señora Presidenta de la Comisión de Cultura del Congreso de la República, Congresista Susel Paredes Piqué. SEÑORAS: Mie Arakaki Oshiro de la Asociación Okinawense del Perú, Rosa María Kohatsu de Fujinkai APJ y Hiromi Namisato de Arakaki de Fujinkai AOP. SEÑORES: Juan Shimabukuro Inami de Okinawa Shi Kioyukai del Perú, Andrés Miyasato Moromisato de la Asociación Aikokai Perú Gateball, Ricardo Muguerza Terrones de la Cámara Peruana del Libro, Willy Mateo Cisneros de la Feria del Libro Zona Huancayo -la FELIZH-, Benjamín Corzo del Festival de Historietas del Bicentenario. Escritoras y escritores, compañeras feministas, aliados y aliadas de Kimochi Gestión Cultural, profesionales del Ministerio de Cultura y la Asociación Peruano Japonesa, querida familia, amigas y amigos presentes.

AGRADEZCO al Ministerio de Cultura por entregarme tan distinguido reconocimiento por mi labor como escritora y gestora cultural, destacando mi pertenencia a la comunidad nikkei peruana y la labor de fomento de lectura que he desempeñado durante 4 décadas. Mi gratitud especial a la Dirección del Libro y la Lectura, cuyo dedicado desempeño busca borrar la injusta y preocupante brecha que existe en nuestro país con relación al libro. Agradezco a la Asociación Peruano japonesa que me postuló para esta distinción. Gracias a toda la institución y muy especialmente a Jorge Igei, Miyuki Ikeho, Harumi Nako, Kioshi Shimabukuro, Johana Pujay, Diana Tarazona y mis queridos Akira Yamashiro y Kenji Tenguan. 

Hoy, deseo compartirles mi emoción con lo que más domino en la vida: las palabras. 

Tenía cinco años de edad, yo buscaba en los cerros de Chambala al veloz Ultramán y al imponente Godzilla; fue cuando me dije a mí misma: “Qué bueno que okaa y otoo vinieron a Perú, porque acá no hay monstruos como en Japón”. Ese primer agradecimiento a mi madre y a mi padre fue el inicio a mi obsesión por salir de la burbuja de mi comunidad migrante para integrarme a la patria grande. Después de hurgar en el fútbol o la comida, solo la poesía de Abraham Valdelomar y de César Vallejo logró calmar el caos lingüístico que reinaba en mi hogar. Al igual que nuestro amauta José María Arguedas, tuve que calzar lo que sentía en mi corazón en los sonidos de un idioma ajeno. Cada mañana, yo atrapaba la vida en japonés, reconstruía todo en castellano, amaba en uchinaguchi y veía el quechua filtrándose como una nube por la ventana. 

Así llegué a la literatura y comprendí que escribir es un asunto de rigor, disciplina, serenidad y permanencia, tal como afirmaba Rilke, Mario Vargas Llosa y mi amada Marguerite Yourcenar. Hoy miro hacia atrás y sé que elegí bien, porque una naturaleza como la mía -oscilante entre el mundo salvaje de la libertad y la resignación budista- solo podría sobrevivir en los territorios de la creatividad. Ahora sé que esa convicción me acompañó cuando escribía poesía a los 14 años bajo la luz de las velas; cuando atravesaba la neblina de Chambala y los 7 distritos que me separaban de la Universidad San Marcos, tantos años repetí esa rutina que una compañera me reclamó: “por dios, vives tan lejos, que así cualquiera se volvería poeta”. 

Ciertamente, soy hija de los libros que leí y mis primeras lecturas ingresaron como un afilado puñal en la carne fresca de mi juventud. Herman Hesse, Marguerite Duras, Violette Leduc, Christiane Rochefort, Blanca Varela, Cristina Peri Rossi, Carmen Ollé llegaron a mí gracias a la generosa guía de Lucy Suárez, Óscar Ramos, Esther Castañeda y Hiromi Toguchi. 

En San Marcos conocí el Perú, y como todos y todas quería la revolución, pero parece que los revolucionarios no me querían a mí. Me acusaron de pequeño burguesa y transmisora de la decadencia imperialista porque no quería dejar de escuchar a Abba, los Bee Gees y Pink Floyd, y porque me negué a sus mentalidades patriarcales heterosexistas. Mi instinto de supervivencia y mi equipo de fulbito Las últimas vírgenes de San Marcos, me salvaron de ese malentendido político; gracias Ninel Senmache y Susel Paredes, por alejarme del mal gusto y brindarme una bella amistad. 

Así, llegué a la ideología feminista y aprendí que el reto para una escritora no es vivir de sus consignas sino de construir un lenguaje y una estrategia que relaten a la mitad de la humanidad, como lo hicieron Sor Juana Inés de la Cruz, Juana Manuela Gorriti, Clorinda Matto de Turner, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Clarice Lispector y hoy lo hacen Diamela Eltit, Cristina Rivera Garza, Gioconda Belli, Gabriela Cabezón. Aquí fui recibida por grandes feministas, como Gina Vargas, Lucía Ueda, Diana Miloslavich, Nidia Villavicencio y Gaby Cevasco, e inicié amistades inquebrantables con Rocío Castro Morgado, Violeta Barrientos, May Rivas, Laura Riesco, Francesca Denegri, Yolanda Westphalen, Doris Sommer, Catalina Bustamante y muchas más. 

Mi fascinación por la escritura me llevo a las crónicas. El río subterráneo de la prosa, que bullía dentro de mí, solo pudo emerger por el profesionalismo de Martha Meier Miró Quesada del diario El Comercio, quien con su chispa y genialidad me enseñó cómo editar, desde dónde mirar, porqué decirlo de una manera y no de la otra. A ella, y a mi recordado amigo Ricardo Mitsuya Higa de Perú Shimpo, les debo mi gratitud por tanta generosidad. Hoy, la crónica es mi mejor aliada. 

De acuerdo al texto de la resolución, se me entrega la distinción porque constituyo un puente entre Perú y Japón. Y lo ratifico. Soy una escritora nikkei, descendiente de la histórica migración japonesa que hace más de un siglo llegó para quedarse. Soy parte de una comunidad que persiste en ser incluida como el gran aporte asiático que Perú aún se niega a reconocer. Toda mi obra literaria gira en torno a esta migración y tiene esa tragedia arguediana de la búsqueda de integración. Por eso, hoy recibo esta distinción como defensora de la cultura nikkei y de sus artistas más exigentes. Esta noche, soy José Watanabe Varas repitiendo soy lo gris contra lo gris, confesando que el miedo circulará siempre en su cuerpo como otra sangre. Soy Augusto Higa Oshiro interrogándose por qué no podía ser feliz un hijo de okinawenses macerado en las calles bravas de La Victoria. Soy Tilsa Tsuchiya observando maravillada la luz que atravesaba la piedra de Huamanga. Soy Abelardo Takahashi Núñez gestando sus peruanísimas marineras mientras le escupían en la escuela durante la segunda guerra mundial. Soy Angélica Harada camuflándose andinamente en la Princesita de Yungay, soy Nicolás Matayoshi reflexionando sobre el mito de Catalina Huanca que podía ser legítimamente peruano y un nisei como él no, soy Lucho Kanashiro soñando con un Perú más justo. 

Nuestro país nunca podrá cumplir su anhelo de patria grande si no es capaz de quebrar sus obsesiones monolíticas y aceptar que su riqueza está en la aceptación de sus diversidades amazónicas, andinas, costeras, asiáticas, afros, europeas, latinoamericanas y otras más. 

El Reconocimiento que hoy se me hace es, también, por mi labor de gestora cultural. Mucha gente se pregunta: ¿cómo puedo comulgar mi vocación literaria, que es absolutamente individual, con la gestión cultural, que es totalmente colectiva? Estoy casi segura que esta capacidad que poseo se debe a mi naturaleza okinawense. No existe un o una descendiente de Okinawa que no entienda de negocios, de finanzas, de rentabilidad; es decir, que no hable de plata; por algo, Okinawa fue considerada la Fenicia del sudeste asiático y Campana del mundo. “Todas las partes deben ganar, nadie debe perder” es la consigna okinawense y yo la aplico a donde voy. Es un reto hacer gestión cultural en un país con escaso presupuesto y que ocupa los últimos lugares de lectura; sin embargo, esto nunca me amilanó y siempre persistí en el principio básico: “a menos plata, más imaginación”, y organicé contenidos que se inician en Noam Chomsky y terminan en Condorito, que van desde Judith Butler hasta Mari Kondo. 

Es cierto, no podría hacerse nada sin la iniciativa y el apoyo del Estado, sin las asociaciones y empresarios y empresarias sensibles que apuesten por el negocio editorial, pero sobre todo que entiendan que el cuerpo de las ferias son sus libros, pero que su alma es el programa cultural. En cada iniciativa, he buscado la des-elitización de la cultura, la democratización del acceso al libro y la descentralización de las ferias, como la de Huancayo. Por supuesto, mi olfato okinawense no habría servido de nada si no hubiese recibido las enseñanzas de Liliana Minaya Cáceda, quien me guio en asuntos administrativos, logísticos y financieros con absoluta ética y profesionalismo. Juntas, pusimos en valor todas las ferias de libros que hoy existen. Tampoco habría logrado nada sin el talento de los y las jóvenes que me ayudaron y que hoy destacan brillantemente en cada una de sus especialidades. A ellos y ellas mi gratitud total, sobre todo a quienes apoyaron a Kimochi Gestión Cultural: Alfredo Bonifacio, Karol Ruiz, Diana Gonzáles, Fernanda Arris, Medalie Reyes, Ina Mayushin, Cristina Almeida Goshi y César Panduro. 

Cada una de las personas que me acompaña esta noche significa mucho para mí. No puedo nombrarlas esta noche por cuestión de tiempo. Somos un punto en el universo, una escasa luz que compite con las estrellas y lo único que nos salvará del olvido es ingresar a la inmortalidad con la pequeña chispa de empatía que dejemos grabada en los seres que nos rodean. Esta noche renuevo ese amor que siento por ustedes, porque cada uno y cada una sabe el vínculo que construimos con respeto y cariño a lo largo de cinco décadas. 

Yo no sería nada sin el amor de mi familia, sin el vigilante cuidado que me prodigaron mis hermanos y hermanas, quizás porque vieron en mí el ser más frágil de la camada. Ser la última de los 11 hijos e hijas de Ansei y Utoo ha sido un privilegio; gracias a mis hermanos Anso y Añei, y a mis hermanas: Mitsuko, Haruko, Yoshi, Yemi y Hiro. A mis sobrinas y sobrinos que hoy me acompañan, les dedico mi alegría y mi gratitud. 

Yo no sería nada, ni sería nadie, sin Jaidith Soto Caraballo, mi Remedios la bella, la metáfora colombiana que busqué tanto en todas las novelas de García Márquez. Gracias Jaidith por tu bondad y comprensión. 

Con este Reconocimiento que me otorga el Ministerio de Cultura sé que valió la pena que mi padre y mi madre no volvieran a Japón, para que su última hija no fuera devorada por los monstruos de sus fantasías, y para que permitieran que su linaje hoy se prolongue en una familia compuesta por más de 100 integrantes. Gracias, finalmente a mis kamisama, el espíritu protector de mis antepasados. 

Muchísimas gracias. Domoo arigatoo gozaimasu.

Doris Moromisato Miasato 

Ministerio de Cultura otorga la distinción de “Personalidad Meritoria de la Cultura” a Doris Moromisato Miasato

 

Doris Moromisato (Foto: Jaidith Soto)

El Ministerio de Cultura ha otorgado la distinción de “Personalidad Meritoria de la Cultura” a la escritora, poeta y gestora cultural Doris Moromisato Miasato, en reconocimiento a su amplia trayectoria literaria y su incansable labor en la promoción del libro y la lectura en el Perú.

Este reconocimiento, constituye un homenaje a una vida dedicada a la cultura, la literatura y la gestión cultural. Nunca fue tan merecido este galardón como en el caso de Doris Moromisato, quien ha entregado más de cuatro décadas de trabajo constante al servicio de la cultura nacional.

Una escritora con voz universal

Doris Moromisato es una escritora, cuya obra ha trascendido fronteras y ha sido traducida a nueve idiomas. Su producción literaria incluye cuatro libros de poesía, dos de crónicas y un ensayo, además de su participación en más de veinte antologías nacionales e internacionales. Su mirada crítica y sensible sobre la migración japonesa y el género ha sido publicada en revistas académicas y estudiada en tesis universitarias en países de América, Asia y Europa, consolidándola como una voz imprescindible en la literatura peruana contemporánea.

Gestora cultural y promotora de la lectura

La trayectoria de Moromisato no se limita a la creación literaria. Su papel como gestora cultural ha sido fundamental para el desarrollo del ecosistema del libro en el país. Durante su gestión como Directora Cultural de la Cámara Peruana del Libro (2005-2013), lideró más de treinta ferias nacionales, incluyendo la Feria Internacional del Libro de Lima y la Feria del Libro Ricardo Palma. Asimismo, ha impulsado proyectos como el Encuentro Latinoamericano de Escritoras (ELE), el Círculo Vicioso de Lectura, el Movimiento Artistas por la Tierra y el Centro de Comunicación y Cultura para la Mujer (COMYC).

En años recientes, ha dirigido festivales literarios como la Feria del Libro Zona Huancayo (FELIZH), el Festival Nacional de Historietas del Bicentenario y la Feria del Libro de La Molina, reafirmando su compromiso con la democratización del acceso a la lectura.

Reconocimientos y legado

Su labor ha sido reconocida en múltiples ocasiones: homenajeada por la Asociación Peruano Japonesa como escritora nikkei, nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la Prefectura de Okinawa (Japón) y declarada Huésped Ilustre del distrito de Barranca. Estos honores reflejan no solo su aporte literario, sino también su capacidad de tender puentes entre la cultura peruana y japonesa.

Actualmente, Moromisato dirige Kimochi Soluciones Editoriales, editorial desde la cual ha coordinado y editado diversas publicaciones recientes, reafirmando su rol como promotora de nuevas voces y proyectos editoriales.

El reconocimiento como Personalidad Meritoria de la Cultura a Doris Moromisato Miasato es un acto de justicia cultural. Su vida y obra son testimonio de que la literatura y la gestión cultural pueden transformar sociedades, abrir caminos y sembrar esperanza. Con más de 40 años de entrega a la cultura, Doris Moromisato se erige como un faro que ilumina el presente y proyecta el futuro de la cultura peruana.

Fuente: Resolución Ministerial N° 000338-2025-MC, publicada en el diario oficial El Peruano.

viernes, 19 de abril de 2024

EL AZUL MÁS PROFUNDO EN LOS VERSOS DE ELDI TORO



Eldi Toro vive entre su natal Lima y la cálida ciudad de Lambayeque. Es escritora y docente universitaria. En 2018 publicó su primer poemario LUD&KA (Ángeles del Papel). En coautoría con su agrupación TetraLogos Grupo Cultural Experimental, ha publicado Travesía Moche (2018), y Lambayeque Espacio y Poesía. Huella e Imagen de la Memoria (2021). Ha participado en diversos festivales y encuentros poéticos de Perú y Colombia. Su narrativa está incluida en Última Estación. Narrativa Peruana Contemporánea (2020) y Estelas en la mar. Antología de Microrrelatos (Ángeles del Papel, 2023).

La poeta, con su libro Blue, utiliza diversas estrategias estéticas que permiten entrar en su poesía como un nuevo campo para explorar, con un ritmo único y particular que atrapa desde la primera página y se desenvuelve con el asombro, la ironía, el humor, la melancolía y los sentimientos con que fue escrito cada texto. Dice Eldi: “Blue nace conmigo. Así lo sentí desde niña, pues vivía con nostalgia de algo, aún no sé de qué, de modo que mi escritura nace también de la tristeza. El color azul tiene ciertos atributos y me identifico con ellos. Asimismo, Blue es un compendio de mi ser mujer, ciudadana peruana y sudamericana. La sororidad es, para mí, comprensión, presteza al apoyo, la fuerza y decisión que ponemos en la colaboración entre mujeres”.

La poeta Eldi Toro se ha tomado su tiempo para la poesía, con un trabajo de años, con constancia y persistencia, compartido entre la docencia y el hogar. Luego de varios libros de poesía llega Blue, editado con Kimochi Soluciones Editoriales, el cual fue presentado en Colombia, primero, en noviembre de 2023, y en Lima el 11 de abril pasado.

En el prólogo de Blue, la destacada escritora Rocío Silva Santisteban dice: “Este libro es la presentación de esa arcilla cocida por el tiempo y hay que agradecerle a Eldi Toro el permitirnos caminar junto a ella en este descubrimiento”… Eldi Toro nos invita a caminar con ella con la presencia del azul en cada página.


Blue

Ciertos miércoles en los que no cesa la lluvia
miro las extensiones castañas de tus luces
hiende la mora dulce
chamusco los restos sin formalidades
Una piedra cae en profundo pozo
nostalgia de días fulgurantes
Asomo un girasol por la ventana
Salgo de casa
el paisaje urbano viste
gama de grises en declive
Un abrazo alienta la tristeza
y me acoge en sí como placebo
Danza de las horas
Solo la tarde húmeda envuelve
el malecón en espera de tus pasos.

Eldi Toro 



miércoles, 27 de marzo de 2024

FERIA DEL LIBRO ZONA HUANCAYO - FELIZ 2024

 

“UN VALS DE LIBROS PARA HUANCAYO”




Del 18 al 30 de junio, Huancayo albergará a reconocidos escritores, intelectuales, comunicadores 
e influencers, que compartirán sus últimas producciones y brindarán magistrales conferencias, presentando también sus últimas obras. Asimismo, la Incontrastable será el escenario para que músicos, danzantes y cantantes,  deleiten al público con sus profundas manifestaciones culturales, y para que actores y cuentacuentos transporten al mágico mundo de la fantasía, siempre fomentando el hábito de la lectura para que Huancayo no solo sea reconocida como la ciudad de la gente emprendedora sino, también, como una urbe de lectores.

Este año, la FELIZH contará con la Colaboración Oficial de la Cátedra Mario Vargas Llosa. Su director, el reconocido escritor Raúl Tola Pedraglio, se trasladará desde Madrid a Huancayo única y exclusivamente para inaugurar la feria del libro y encabezar las jornadas dedicadas a las obras literarias y las profundas ideas de libertad de nuestro querido Premio Nobel de Literatura.      

 

Ya está programada la presentación de la última novela de Vargas Llosa, dedicada al vals peruano, titulada “Le dedico mi silencio”, y se realizarán conferencias y mesas redondas con la participación de destacadas personalidades que vienen confirmando su presencia, como Alonso Cueto, Laura Alzubiate, Pedro Cateriano, Miguel Ángel Villalobos, entre otros más. 

Este año la FELIZH promete un programa exquisito:  se presentará la reedición de una de las novelas fundamentales de la literatura peruana: Montacerdos (Fondo de Cultura Económica) del consagrado escritor piurano Cromwell Jara. También tendremos el gusto de conocer las últimas entregas de los renombrados escritores Johan Page (FCE) y el carismático Hugo Coya (Planeta), así como de los periodistas Pablo Cateriano (Penguin RH) y Juan de la Puente (Fondo Editorial de la USMP), quienes arribarán a Huancayo a presentar sus últimas entregas, así como también la reconocida coach emocional Rosa María Cifuentes (Planeta); contaremos además con reconocidos intelectuales, como Pedro Cateriano, Enrique Ghersi y Fernando Carvalho, entre otros más, que nos compartirán sus reflexiones.

También se tendrán presentaciones de libros sobre especialidades científicas y técnicas, así como diversas conferencias sobre temas actuales y de interés general, como el de la salud emocional con el Dr. Alex Sinche de Huancayo, y sobre la crítica situación actual de la salud pública en el Perú con el Dr. Deyve Gutiérrez Abanto de Lima, entre otros profesionales más.  

Por supuesto, y con la acostumbrada fuerza y entusiasmo, la presencia local y regional será masiva como en anteriores oportunidades. Ya nos confirmaron su participación consagradas figuras del mundo de la cultura en la región Junín, como Sergio Castillo, Gerardo Garcíarosales, Héctor Meza, Lilia Figueroa, Rubins Guerrero, Idaluz Solís, Jair Pérez, Daniel Mitma, Ugo Velasco, Julia Ponce, Alberto Chavarría, Patricia Tauma, Luis Miguel Lazo, Andrea Bedregal, Yhon León- Chinchilla, Yanet Vila, Carlos Hurtado, Yanina Rosales, Marco Palacios, Nicolle Púñez, Jaime Bravo, Liliana Minaya Cáceda, y decenas de personalidades más que no quieren perderse esta fiesta de la cultura. 


En esta versión, la feria tiene como slogan “Un vals de libros para Huancayo”, con el cual se anuncia la gran fiesta cultural y artística que vivirá la ciudad por la gran cantidad de espectáculos y eventos musicales que formará parte del nutrido programa que se viene preparando para el deleite del público visitante. La feria estará acompañada de ritmos tradicionales de Junín, como huaynos, huaylarsh, tunantadas, chonguinadas, santiagos; así como, también, por ritmos actuales como el rap, hip hop chonguinada, k-pop, trovas latinoamericanas. Por supuesto, se dedicará una especial atención a la música criolla y sobre todo al vals peruano que cuenta con muchos fanáticos en la ciudad de Huancayo; una de las interesantes actividades será la mesa redonda con cierre musical titulada “Le dedico mi música: el vals en el Valle del Mantaro” con la valiosa participación de Julio Vargas.


Esta fiesta de la cultura tendrá interesantes eventos con personalidades extranjeras que engalanarán el evento. Se dedicará un ciclo al hermano país de Colombia, el cual incluye dos conmemoraciones: el Centenario del Nacimiento de la poeta Maruja Vieira y el Centenario de la Publicación de La Vorágine de José Eustasio Rivera. Asimismo, se realizarán dos actividades alrededor de las obras del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez: una mesa redonda sobre la novela póstuma En agosto nos vemos, y una conferencia sobre porqué y cómo leer Cien años de soledad, dictada por el booktuber y promotor de lectura Sebastián Osmán Gómez, quien especialmente viajará de Santiago de Chile a Huancayo para realizar la actividad.

 

Asimismo, se presentarán los libros de dos extranjeras cuyas obras surgieron de la apasionada experiencia de vivir en Perú. Estos son: El cuaderno de Cereté, de la colombiana Jaidith Soto, cuya motivación poética se la atribuye a las lecturas que hizo de José Watanabe, Antonio Cisneros y Blanca Varela; y el libro La gringa de los Andes, de la francesa Genevive Hocquard, surgido de la estancia de cuatro años en Acopalca, cerca del nevado Huaytapallana, y que, según confiesa la autora, fue una lección de vida y le hizo descubrir el camino de su corazón. Ambas autoras estarán presentes en la FELIZH.    

 

Como ya es costumbre, la cultura japonesa y china estarán presentes en la FELIZH con la realización de diversas actividades, como la mesa redonda y homenaje póstumo a la poeta tusán Julia Wong Kcomt, quien acaba de recibir la distinción póstuma de Personalidad Meritoria de la Cultura del Ministerio de Cultura. También el artista nikkei Ricardo Villanueva Ymafuku quien, junto a la poeta Doris Moromisato, realizará una mesa redonda sobre el artista Makino Tori, más conocido como “El samurai del huayno”, cerrando la actividad con las melodías que Tori solía interpretar.

Así que con este interesante programa cultural de la FELIZH estaremos compartiendo algunas notas de sus invitados e invitadas, síganos para compartir más momentos literarios 

  

Parvas de Erika Rodríguez

                                                   Parvas de Erika Rodríguez



 

Este libro de la poeta peruana Erika Rodríguez llega a la esencia de los pensamientos más puntuales del ser y la escritora los hace trascender gracias a la poesía.

 

Parvas

Naceré de la parva

azul y melancólica,

entre ustedes,

solo signos de azar y un par de hábitos nocturnos.

Naceré descalza,

en la calle insólita,

en la estación nívea

o en el gruñido de las madres.

Naceré entre las voces que luchan

esas bestias aterciopeladas

que buscan guarecerse de la violencia negra del fuego.

Naceré a media luz,

parpadeante,

en el sosiego del placer

sin un porqué

y sin darme cuenta,

¡Naceré!

para encontrar un lugar dentro de ustedes

¡Y nada más severo que sus ojos!


                                                                        Erika Rodríguez 
                                                                                 (Parvas, Kimochi Soluciones Editoriales 2023)

martes, 26 de marzo de 2024

LO REAL MARAVILLOSO DEL ALTO PIURA
EN LOS CUENTOS DE MANE VATTUONE

 

Mane Vattuone es una socióloga rural peruana que por asuntos laborales recorrió casi por completo la geografía del Perú. Como una artista encubierta, grabó durante décadas en su memoria la vida simple, pero a la vez compleja, de la gente de los pueblos más recónditos. Convencida de que esas mágicas vivencias debían ser compartidas, hoy nos entrega su ópera prima: Con el diablo encima y otros cuentos, gracias a la edición de la casa editorial Kimochi Soluciones Editoriales.

 

        

 

Narrar la realidad de manera fantástica y lo extraordinario como un asunto cotidiano, es la mejor definición de lo real maravilloso. Eso es lo que hace Mane Vattuone Con el diablo encima y otros cuentos. Sus diez relatos se inspiran en las historias que emergen de los paisajes naturales y humanos de los caseríos del Alto Piura; así, vemos desfilar a seres que se convierten en cerdos o lechuzas y sobreviven en medio del polvo, los rayos y las tormentas; niñas que fallecen fulminadas por misteriosas causas pero sobreviven en otras esferas menos hostiles; brujos y curas disputándose los remedios para sobrellevar la vida y vencer a la muerte, son algunas de las intensas historias contadas con una pizca de fino humor y el dominio de una escritora que conserva la oralidad y la frescura de esa región norteña de nuestro país.


martes, 5 de octubre de 2021

ASÍ INICIA ESTE BLOG

 

 Foto: Encuentro de Mujeres Poetas Cereté 2014

                    

Hace mucho he deseado crear un espacio para hablar sobre literatura escrita por mujeres, pero el tiempo pasaba y no me animaba a escribir en un nuevo blog. Este será el motivo de retomar esa idea y con sus aportes y comentarios podremos mantener este sitio.

Desde 1993 con la iniciativa de la gestora cultural Lena Reza García, se inició el Encuentro de Mujeres Poetas en Cereté, evento que ya había tenido una primera gestión con el grupo El Túnel de Montería. A partir de esa época, muchas escritoras han sido convocadas por la poesía en la bella y ardiente Cereté, tierra del poeta Raúl Gómez Jattin y de escritoras como Kenia Martínez, Indira Criales, Carmen Amelia Pinto, Jaidith Soto, entre muchas más. 

Al encuentro llegaban poetas de las distintas regiones de Colombia y de los países invitados, así que ese intercambio cultural fue muy importante para las nuevas propuestas que crecían amparadas por la riqueza verbal que se compartía año tras año.

Gracias a todos estos años conociendo la escritura de muchas mujeres de Cereté, de Colombia y de algunos países, tengo este entusiasmo de continuar buscando sus voces a través de sus textos, el universo que construyen, sus monólogos internos, el mundo doméstico que da miedo de tratar en el lenguaje.

Hablemos entonces de todas estas mujeres valiosas que han escrito poesía, narrativa, crónicas, ensayos, entre otras propuestas que serán muy interesantes de comentar y compartir. 


Discurso de Doris Moromisato durante la ceremonia de otorgamiento de Personalidad Meritoria de la Cultura

Foto: Asociación Peruano Japonesa / Jaime Takuma Buenas noches a todos y todas. Señor Ministro de Cultura, Alfredo Luna Briceño. Señor presi...